En 1746 no sólo nació el gran pintor Francisco de Goya, sino que en aquella época la pintura aún se consideraba un oficio que había que aprender. Tras estudiar arte barroco y pintura al fresco, de Goya se hizo un nombre pintando retratos y se le otorgó el importante cargo de "Primer Pintor de la Corte".
Acontecimientos históricos concretos, representados con el ojo crítico del artista, pueden encontrarse de muchas formas en la trayectoria artística de Goya. El cuadro "La ermita de San Isidro" está dotado de un alto valor decorativo.
En atractivos y armoniosos colores, de Goya presenta un maravilloso motivo, cuyo original se encuentra en el Prado de Madrid. Fue pintado originalmente al óleo sobre lienzo.