El Impresionismo habría sido un artista más pobre si Edgar Degas, nacido en 1834, no hubiera desafiado con éxito los deseos profesionales de su padre. En lugar de terminar sus estudios de Derecho, el joven Degas decidió dedicarse al arte. Muchas grandes obras demuestran que esta decisión fue la correcta.
Edgar Degas expresó su entusiasmo por las mujeres y los caballos en muchos cuadros. Su pasión por las artes visuales también se centró en el ballet, que demostró en muchos de sus cuadros. Las composiciones claras destacan la firma artística del pintor francés.
En el cuadro "Bailarina atándose la cinta", una bailarina con su cinta azul forma el centro del cuadro.
El original es de propiedad privada y fue pintado con pastel sobre papel.