Coleccionar momentos, no cosas
Una caligrafía con mucho movimiento, de líneas finas, deja claro de qué va todo esto: de momentos, no de posesiones. Sobre la superficie de fieltro los recuerdos encuentran su sitio: la foto de la playa junto a la entrada del concierto, la postal junto a la nota con la mejor idea de la semana. Cuanto más se acumula con el tiempo, más personal se vuelve la pared.
Como tablón de anuncios, la superficie se puede equipar con chinchetas: fotos, entradas, pequeñas notas o hallazgos de viaje se sujetan con facilidad y se pueden cambiar de sitio en cualquier momento. Además, el fieltro aporta una función acústica: absorbe el sonido y hace que la estancia sea notablemente más tranquila.
Esta decoración de pared de fieltro está hecha de un material robusto y suave, reciclado en gran parte. Se cuelga con facilidad y encaja en el salón, el despacho o la entrada: allí donde los recuerdos merecen estar a la vista.
El tablón de fieltro está disponible en distintos tamaños y en diferentes colores, desde un tono natural tranquilo hasta un color de acento intenso.
Color
Amarillo, Azul, Negro, Marrón, Rojo, Gris, Beis, Verde
Material
Tableros de corcho, Decoración en fieltro
Formato
Horizontal, Rectangular
Habitaciones
Salón, Despacho, Recibidor