Curvas suaves, muchas funciones
Los grandes paneles alargados de fieltro, con extremos redondeados, se pueden colocar libremente unos junto a otros y unos encima de otros. Unidos entre sí, los arcos forman un patrón suave y ondulado, ya sea como bandas continuas, como una hilera de arcos superpuestos con un remate en forma de guirnalda, o como un elemento individual. Según el color y la disposición elegidos, se obtiene una decoración de pared textil y moderna, con un aspecto claramente más suave que el de los paneles rectangulares clásicos.
Sea en la estancia que sea, el fieltro aporta siempre una función acústica y ayuda a reducir la reverberación, logrando un sonido más agradable, tanto en el salón como en el despacho en casa, el pasillo o la habitación infantil.
En la habitación infantil, los paneles asumen el papel de una suave protección para la pared: montados en una hilera baja junto al zócalo, absorben patadas, golpes y pequeños roces. Colocados sobre un banco o una cama, varios arcos superpuestos dan el efecto de un cabecero acolchado y convierten una pared desnuda en un rincón acogedor.
En la oficina o en la cocina, esta misma decoración de pared de fieltro se convierte en un tablón funcional para notas, recetas, listas de la compra o fotos. En el pasillo, los paneles protegen la pared de bolsos, chaquetas o manillares de bicicleta.
Los paneles están disponibles por separado o en set, en distintos tamaños y en 10 colores, y se pueden combinar libremente para crear superficies más grandes.