Un amanecer que hace resplandecer el prado
Delicadas flores silvestres y altas hierbas, empapadas de rocío, ocupan el primer plano, cada gota captura la luz, mientras al fondo el sol naciente proyecta un cálido resplandor sobre un paisaje sumido en tonos azules y verdes. La fotografía de Kværnstrøm capta este breve y silencioso instante justo después del amanecer, antes de que el sol matinal evapore el rocío.
Como cuadro de tela, la imagen resulta especialmente suave, y los tonos fríos y cálidos se funden en una atmósfera general tranquila, casi meditativa. La superficie textil subraya además la luz difusa y brumosa de primera hora de la mañana.
Un motivo natural para quienes quieran disfrutar de la magia del amanecer también durante el día, sin necesidad de poner el despertador.
El cuadro de tela está disponible en varios tamaños.