Una mañana tranquila a orillas del lago
Un árbol nudoso se inclina sobre un lago liso como un espejo, mientras en la orilla grandes rocas se reflejan en el agua clara y, a lo lejos, el sol naciente tiñe el cielo de suaves tonos naranjas y rosas. La fotografía de Keller capta este momento tranquilo junto al agua, en el que el cielo y el lago se reflejan mutuamente de forma casi imperceptible.
Como cuadro de tela, la intensa paleta verde-azulada resulta especialmente relajante, y la superficie textil refuerza además la superficie del agua lisa como un espejo, haciendo que hasta los reflejos más sutiles se fundan con suavidad.
Un motivo paisajístico para quienes quieran llevar un rincón de tranquilidad directamente al salón, sin necesidad de largos viajes.
El cuadro de tela está disponible en varios tamaños.