Elegancia sin límites con papel pintado negro



El negro, color de connotación masculina, es un tono atemporal y seguro de su estilo, que tiene carácter en cuanto se lo emplea de forma dirigida en la pared. El color suele relacionarse con hombres que, a la manera de James Bond, demuestran gusto y clase. El papel pintado negro es en eso un enriquecimiento para la decoración actual, porque no está sometido a ninguna moda y resulta elegante en el más alto grado.

Papel pintado negro para un vivir con estilo seguro

En sentido estricto el negro no es un color, ya que no existe en el espectro luminoso del arco iris. Es la sola ausencia de luz, y con ella la ausencia de color, lo que define el negro en su cualidad de fondo. Cuando el papel pintado negro se emplea en una estancia, pone, como color de contraste, acentos de buen gusto en cada pared, que llevan al mismo tiempo a más comodidad en la estancia.

El papel blanco y negro como elemento clásico

Si no quieres oscurecer tus estancias con tanta elegancia, puedes recurrir sin problema a un equilibrio de blancos que neutraliza. Para ello se presta sobre todo el papel pintado blanco y negro, que subraya ante todo los rasgos clásicos de la decoración mural. Con esa elección afirmas líneas claras y arraigadas, que llevan también un soplo de romanticismo. Los interiores de estructuras modernas se benefician, sin embargo, igual de ello.

Una decoración negra refinada con los papeles de wall-art

No hay que olvidar el efecto del negro en un marco más amplio: ya Coco Chanel acuñó el concepto del «pequeño vestido negro» en la moda femenina. Significa algo así como «sobrio, pero de buen gusto» y se refiere sobre todo a un vestido negro que puede llevarse en las ocasiones más diversas, porque siempre queda bien. De un modo parecido puede juzgarse el papel pintado negro: es atemporal, elegante, sobrio, y precisamente por eso demuestra carácter.