Mujeres


El ideal de belleza femenino ha cambiado sin cesar desde tiempos inmemoriales. Hubo épocas en las que los cuerpos rellenos se consideraban atractivos. Los artistas de entonces reflejaban esa tendencia en impresionantes pinturas y esculturas. Sobre todo la nobleza de la época barroca solía hacerse retratar con curvas para demostrar al mundo entero su prosperidad.

En los años cincuenta estaba de moda la llamada «figura de reloj de arena». Busto generoso, cintura estrecha y caderas anchas representaban la belleza pura. Marilyn Monroe era en aquel tiempo un icono, y muchas mujeres querían parecerse a ella. Si se mira atrás, a los años noventa, solo mujeres muy delgadas desfilaban por las pasarelas del mundo. Baja, delgada, pálida y con poco pecho resultó de pronto elegante. Modelos como Kate Moss y Naomi Campbell figuraban, entre otras, como emblemas.

El mundo femenino de hoy tiene otras ideas del aspecto perfecto. En su lugar pasa a primer plano una mayor naturalidad. Las mujeres se muestran tal como las creó la madre naturaleza. Y con esa actitud las chicas y las mujeres pueden identificarse al cien por cien. Ya sea sexy, coqueta, romántica, apasionada o sensual: la mujer tiene muchas facetas. Apenas sorprende, pues, que pintores célebres hayan absorbido como esponjas en sus cuadros la feminidad con toda su variedad.

La autorrepresentación de mujeres célebres entusiasma en toda regla

Los modelos hacia los que los seres humanos podemos mirar han despertado desde siempre una gran fascinación. En la Antigüedad eran los gladiadores victoriosos a quienes sus seguidores aclamaban. En la Edad Media la población alzaba la vista hacia los séquitos santos. Figuras históricas como la archiduquesa María Antonia de Austria, Cleopatra o Catalina la Grande (zarina de Rusia) nos siguen inspirando hoy. Los retratos de artistas, músicas y actrices transmiten en general un mensaje potente.

El arte figurativo femenino luce estupendamente como must have

Mirando atrás, hubo en el pasado algunas mujeres formidables que causaron furor solo con su presencia. Marilyn Monroe es una de esas figuras luminosas fuera de lo común. Ella logró, gracias a su obra y a su arte, convertirse en icono de la modernidad. Monroe figura entre las personalidades determinantes del siglo XX. La superestrella de Hollywood está considerada un elemento importante de la emancipación de la mujer tras la Segunda Guerra Mundial.

Por eso la actriz estadounidense es venerada por muchos fans. Un bonito homenaje a la belleza rubia de los años cincuenta son las tomas sobre lienzo. Esas imágenes sobre resistente tejido de canvas saltan enseguida a la vista por su impresión de colores brillantes. Incluso al cabo de los años los lienzos siguen luciendo bien. Precisamente en estancias luminosas este soporte se presta de maravilla. No provoca deslumbramientos ni reflejos y, además, los lienzos con motivos de esta mujer extraordinaria combinan con todos los estilos decorativos.

La decoración mural que revela retratos de la Mona Lisa se emplea a menudo para revalorizar visualmente paredes tristes y vacías y componerlas de forma estética. Los amantes de las cosas bellas ven en esa obra grandiosa un increíble potencial decorativo. El cuadro auténtico, salido de la mano de Da Vinci, resulta impagable para el ciudadano corriente. Pero también con lienzos impresos y pósteres pueden ponerse acentos eficaces. Además, estas ideas decorativas, amables con el bolsillo, están disponibles en distintos tamaños.

Otro foco de atención son las fotografías con Audrey Hepburn. La belleza juvenil de la película «Desayuno con diamantes» atrae automáticamente todas las miradas. La diva del cine convenció al público, a los expertos y a la crítica desde el inicio de su carrera con un halo particular. Al oír el nombre de Audrey Hepburn se tiene enseguida una imagen en la cabeza: bailarinas planas y un vestido negro corto. Sin duda, esta mujer llevaba en sí rasgos fotogénicos.

¿Quieres traerte tú también un trozo del mundo de Holly a tu casa? Entonces mira sin falta los vinilos decorativos de Audrey. Con esta impresionante decoración mural puedes dejar entrar al menos una pequeña parte de la extravagancia de Holly en tu hogar.

Los fotomurales con mujeres célebres o damas desconocidas te ofrecen igualmente la posibilidad de dar voz a tus paredes. Los motivos de estos fotomurales están compuestos de muchas maneras. Unas veces sonoros, otras discretos o de gran fuerza visual, plenamente acordes con el ritmo de la vida. Estos fotomurales se mantienen lejos de la monotonía y de lo convencional. Más bien cautivan por su fuerza expresiva contundente, su colorido embriagador y su ingenio, ironía o un soplo de provocación declarada.

La decoración mural con mujeres promete una buena dosis de genialidad

Si te apetecen escenarios fuera de lo común, trabaja con decoración mural que revele mujeres. Estas impresionantes creaciones no pretenden gustar a todo el mundo. Según su composición, estos cuadros traen consigo el potencial de incomodar o de sacudir. Precisamente ese aspecto hace tan apasionante el uso de estos recursos estilísticos.

Ya sean lienzos, pósteres, vinilos o fotomurales: en estos elementos decorativos particulares resuenan ciertos aspectos emocionales. Sobre todo las representaciones sensuales actúan como estímulo. Pin-ups eróticas, corsés históricos o tacones sexis inducen a quien las contempla a dejar vagar sus pensamientos. Al mismo tiempo estimulan la fantasía, lo que en última instancia beneficia de nuevo a tu intención decorativa.

Precisamente espacios como el comedor o el salón reclaman una composición mural con efecto wow. Basta con una pared de acento con decoración femenina para convertir la estancia en un punto central arrollador de toda la casa.