Mentalmente persigo imágenes con una red de mariposas, siempre con cuidado de conservar lo que he atrapado; no quiero retenerlo, nunca me comprometo enseguida con algo. Lo guardo en un frasco y espero a que llegue el momento, entonces lo libero, casi siempre junto con otra imagen que también estaba encerrada. En cuanto esas imágenes liberadas se encuentran, tienen voluntad propia. Después otro vuelo libre y empiezan a contar su propia historia. Mi trabajo siempre me ha parecido un contar historias visualmente, historias que no puedo contar con palabras, historias que llegan a cada persona de un modo distinto. El humor, la sátira, los presentimientos caprichosos, el comentario social y la espiritualidad son todos temas que entran en juego.